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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua.La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman) Salmo de David, cuando estaba en el desierto de Judá. Oh Dios, Tú eres mi Dios; Te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de Ti, mi carne Te anhela Cual tierra seca y árida donde no hay agua. Reina Valera Gómez (© 2010) «Salmo de David, estando en el desierto de Judá» Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde agua no hay; Reina Valera (1909) Salmo de David, estando en el desierto de Judá. DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: Mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, En tierra de sequedad y transida sin aguas; Sagradas Escrituras (1569) Salmo de David, estando en el desierto de Judá. Dios, Dios mío eres tú; a ti madrugaré; mi alma tuvo sed de ti, mi carne te desea en tierra de sequedad y transida sin aguas.  |
Psalm 63:1 New American Standard Bible (© 1995)A Psalm of David, when he was in the wilderness of Judah. O God, You are my God; I shall seek You earnestly; My soul thirsts for You, my flesh yearns for You, In a dry and weary land where there is no water.
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Mateo 5:6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados. 1 Samuel 22:5 Y el profeta Gad dijo a David: No te quedes en el refugio; vete y entra en la tierra de Judá. Y David se fue y entró en el bosque de Haret. Salmos 31:9 Ten piedad de mí, oh SEÑOR, porque estoy en angustia; se consumen de sufrir mis ojos, mi alma y mis entrañas. Salmos 42:2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente; ¿cuándo vendré y me presentaré delante de Dios? Salmos 78:34 Cuando los hería de muerte, entonces le buscaban, y se volvían y buscaban con diligencia a Dios; Salmos 84:2 Anhela mi alma, y aun desea con ansias los atrios del SEÑOR; mi corazón y mi carne cantan con gozo al Dios vivo. Salmos 118:28 Tú eres mi Dios, y gracias te doy; tú eres mi Dios, yo te exalto. Salmos 119:20 Quebrantada está mi alma anhelando tus ordenanzas en todo tiempo. Salmos 143:6 A ti extiendo mis manos; mi alma te anhela como la tierra sedienta. Selah Isaías 26:9 En la noche te desea mi alma, en verdad mi espíritu dentro de mí te busca con diligencia; porque cuando la tierra tiene conocimiento de tus juicios, aprenden justicia los habitantes del mundo. Isaías 55:1 Todos los sedientos, venid a las aguas; y los que no tenéis dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad vino y leche sin dinero y sin costo alguno.
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