| La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)Me he hundido en cieno profundo, y no hay donde hacer pie; he llegado a lo profundo de las aguas, y la corriente me anega.La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman) Me he hundido en cieno profundo, y no hay donde apoyar el pie; He llegado a lo profundo de las aguas, y la corriente me cubre. Reina Valera Gómez (© 2010) Estoy hundido en cieno profundo, donde no puedo sentar pie; he venido a abismos de aguas, y la corriente me ha anegado. Reina Valera (1909) Estoy hundido en cieno profundo, donde no hay pie: He venido á abismos de aguas, y la corriente me ha anegado. Sagradas Escrituras (1569) Estoy hundido en cieno profundo, donde no hay pie; soy venido en profundos de aguas, y la corriente me ha anegado.
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Job 22:11 o tinieblas, y no puedes ver, y abundancia de agua te cubre. Job 30:19 El me ha arrojado al lodo, y soy como el polvo y la ceniza. Salmos 18:4 Los lazos de la muerte me cercaron, y los torrentes de iniquidad me atemorizaron; Salmos 40:2 Me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso; asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos. Salmos 42:7 Un abismo llama a otro abismo a la voz de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. Salmos 69:14 Sácame del cieno y no dejes que me hunda; sea yo librado de los que me odian, y de lo profundo de las aguas. Salmos 124:4 entonces las aguas nos hubieran anegado, un torrente hubiera pasado sobre nuestra alma, Salmos 130:1 Desde lo más profundo, oh SEÑOR, he clamado a ti. Jeremías 38:6 Tomando ellos a Jeremías, lo echaron en la cisterna de Malaquías, hijo del rey, que había en el patio de la guardia, y bajaron a Jeremías con cuerdas. En la cisterna no había agua, sino lodo, y Jeremías se hundió en el lodo. Jeremías 51:55 Porque el SEÑOR destruirá a Babilonia, y hará desaparecer de ella su gran bullicio. Bramarán sus olas como muchas aguas; resonará el estruendo de sus voces. Lamentaciones 3:54 Cubrieron las aguas mi cabeza, dije: ¡Estoy perdido! Jonás 2:3 pues me habías echado a lo profundo, en el corazón de los mares, y la corriente me envolvió; todas tus encrespadas olas y tus ondas pasaron sobre mí. Jonás 2:5 Me rodearon las aguas hasta el alma, el gran abismo me envolvió, las algas se enredaron a mi cabeza.
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