|
|  | 
Salmos 25:6 Acuérdate, oh SEÑOR, de tu compasión y de tus misericordias, que son eternas. Salmos 40:11 Tú, oh SEÑOR, no retengas tu compasión de mí; tu misericordia y tu fidelidad me guarden continuamente, Salmos 51:1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a lo inmenso de tu compasión, borra mis transgresiones. Isaías 49:15 ¿Puede una mujer olvidar a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Aunque ellas se olvidaran, yo no te olvidaré.
|
| |
|