| La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)Han languidecido mis ojos a causa de la aflicción; oh SEÑOR, cada día te he invocado, he extendido mis manos hacia ti.La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman) Han languidecido mis ojos a causa de la aflicción; Oh SEÑOR, cada día Te he invocado, He extendido mis manos hacia Ti. Reina Valera Gómez (© 2010) Mis ojos enfermaron a causa de mi aflicción; te he llamado, oh Jehová, cada día; he extendido a ti mis manos. Reina Valera (1909) Mis ojos enfermaron á causa de mi aflicción: Hete llamado, oh Jehová, cada día; He extendido á ti mis manos. Sagradas Escrituras (1569) Mis ojos enfermaron a causa de mi aflicción; te he llamado, oh SEÑOR, cada día he extendido a ti mis manos.
|  | 
Job 11:13 Si diriges bien tu corazón y extiendes a El tu mano, Salmos 6:7 Se consumen de sufrir mis ojos; han envejecido a causa de todos mis adversarios. Salmos 22:2 Dios mío, de día clamo y no respondes; y de noche, pero no hay para mí reposo. Salmos 31:9 Ten piedad de mí, oh SEÑOR, porque estoy en angustia; se consumen de sufrir mis ojos, mi alma y mis entrañas. Salmos 38:10 Palpita mi corazón, mis fuerzas me abandonan, y aun la luz de mis ojos se ha ido de mí. Salmos 77:2 En el día de mi angustia busqué al Señor; en la noche mi mano se extendía sin cansarse; mi alma rehusaba ser consolada. Salmos 86:3 Ten piedad de mí, oh Señor, porque a ti clamo todo el día. Salmos 143:6 A ti extiendo mis manos; mi alma te anhela como la tierra sedienta. Selah
|
| |
|