1 Crónicas 9:25
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Y sus parientes en sus aldeas tenían que entrar cada siete días para estar con ellos de tiempo en tiempo;

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Y sus parientes en sus aldeas tenían que entrar cada siete días para estar con ellos de tiempo en tiempo;

Reina Valera Gómez (© 2010)
Y sus hermanos que estaban en sus aldeas, venían cada siete días por sus tiempos con ellos.

Reina Valera (1909)
Y sus hermanos que estaban en sus aldeas, venían cada siete días por sus tiempos con ellos.

Sagradas Escrituras (1569)
Y sus hermanos que estaban en sus aldeas, venían cada siete días por sus tiempos con ellos.

דברי הימים א 9:25 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
וַאֲחֵיהֶם בְּחַצְרֵיהֶם לָבֹוא לְשִׁבְעַת הַיָּמִים מֵעֵת אֶל־עֵת עִם־אֵלֶּה׃

1 Chronicles 9:25 New American Standard Bible (© 1995)
Their relatives in their villages were to come in every seven days from time to time to be with them;


2 Reyes 11:5 Y les dio orden, diciendo: Esto es lo que haréis: una tercera parte de vosotros, los que entran en el día de reposo y hacen la guardia en la casa del rey,
2 Reyes 11:7 Dos partes de vosotros, es decir, todos los que salen el día de reposo, también harán la guardia en la casa del SEÑOR junto al rey.
1 Crónicas 9:24 Los porteros estaban en los cuatro lados: al oriente, al occidente, al norte y al sur.
1 Crónicas 9:26 porque los cuatro jefes de los porteros que eran levitas estaban en puestos de confianza, y estaban encargados de las cámaras y de los tesoros de la casa de Dios.
1 Crónicas 24:19 Estos fueron sus deberes para su ministerio cuando entraron en la casa del SEÑOR según la ordenanza que les fue dada por medio de su padre Aarón, tal como el SEÑOR, Dios de Israel, le había mandado.
2 Crónicas 23:4 Esto es lo que haréis: una tercera parte de vosotros, de los sacerdotes y los levitas que entran en el día de reposo estaréis de porteros;
2 Crónicas 23:8 Y los levitas y todo Judá hicieron conforme a todo lo que había ordenado el sacerdote Joiada. Cada uno de ellos tomó sus hombres, los que habían de entrar en el día de reposo, junto con los que habían de salir el día de reposo, porque el sacerdote Joiada no despidió a ninguno de los grupos.