1 Reyes 1:48
<< 1 Reyes 1:48 >>
La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
El rey también ha dicho así: Bendito sea el SEÑOR, Dios de Israel, que ha concedido que se siente hoy en mi trono un descendiente mío mientras mis ojos lo ven.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
"El rey también ha dicho así: 'Bendito sea el SEÑOR, Dios de Israel, que ha concedido que se siente hoy en mi trono un descendiente mío mientras mis ojos lo ven.'"

Reina Valera Gómez (© 2010)
Y también el rey habló así: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que ha dado hoy quien se siente en mi trono, viéndolo mis ojos.

Reina Valera (1909)
Y también el rey habló así: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que ha dado hoy quien se siente en mi trono, viéndolo mis ojos.

Sagradas Escrituras (1569)
Y también el rey habló así: Bendito sea el SEÑOR Dios de Israel, que ha dado hoy quien se siente en mi trono, viéndolo mis ojos.

מלכים א 1:48 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
וְגַם־כָּכָה אָמַר הַמֶּלֶךְ בָּרוּךְ יְהוָה אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל אֲשֶׁר נָתַן הַיֹּום יֹשֵׁב עַל־כִּסְאִי וְעֵינַי רֹאֹות׃

1 Kings 1:48 New American Standard Bible (© 1995)
"The king has also said thus, 'Blessed be the LORD, the God of Israel, who has granted one to sit on my throne today while my own eyes see it.'"


Lucas 1:68 Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque nos ha visitado y ha efectuado redención para su pueblo,
1 Samuel 25:32 Entonces David dijo a Abigail: Bendito sea el SEÑOR, Dios de Israel, que te envió hoy a encontrarme,
2 Samuel 7:12 `Cuando tus días se cumplan y reposes con tus padres, levantaré a tu descendiente después de ti, el cual saldrá de tus entrañas, y estableceré su reino.
1 Reyes 1:49 Entonces todos los invitados de Adonías se aterrorizaron, y se levantaron y cada uno se fue por su camino.
1 Reyes 3:6 Entonces Salomón dijo: Tú has usado de gran misericordia con tu siervo David mi padre, según él anduvo delante de ti con fidelidad, justicia y rectitud de corazón hacia ti; y has guardado para él esta gran misericordia, en que le has dado un hijo que se siente en su trono, como sucede hoy.