2 Reyes 6:29
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Así que cocimos a mi hijo y nos lo comimos; y al día siguiente, le dije a ella: ``Da tu hijo, para que lo comamos; pero ella ha escondido a su hijo.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Así que cocimos a mi hijo y nos lo comimos; y al día siguiente, le dije a ella: 'Da tu hijo, para que lo comamos'; pero ella ha escondido a su hijo."

Reina Valera Gómez (© 2010)
Así que cocimos a mi hijo, y lo comimos; y al día siguiente yo le dije a ella: Da acá tu hijo, y comámoslo; pero ella ha escondido a su hijo.

Reina Valera (1909)
Cocimos pues mi hijo, y le comimos. El día siguiente yo le dije: Da acá tu hijo, y comámoslo. Mas ella ha escondido su hijo.

Sagradas Escrituras (1569)
Cocimos, pues , mi hijo, y le comimos. El día siguiente yo le dije: Da acá tu hijo, y comámoslo. Mas ella ha escondido su hijo.

מלכים ב 6:29 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
וַנְּבַשֵּׁל אֶת־בְּנִי וַנֹּאכְלֵהוּ וָאֹמַר אֵלֶיהָ בַּיֹּום הָאַחֵר תְּנִי אֶת־בְּנֵךְ וְנֹאכְלֶנּוּ וַתַּחְבִּא אֶת־בְּנָהּ׃

2 Kings 6:29 New American Standard Bible (© 1995)
"So we boiled my son and ate him; and I said to her on the next day, 'Give your son, that we may eat him'; but she has hidden her son."


Levítico 26:27 ``Si a pesar de todo esto no me obedecéis, sino que procedéis con hostilidad contra mí,
Levítico 26:29 ``Comeréis la carne de vuestros hijos, y la carne de vuestras hijas comeréis.
Deuteronomio 28:52 Y esa nación te pondrá sitio en todas tus ciudades, hasta que tus muros altos y fortificados en los cuales tú confiabas caigan por toda tu tierra; y te sitiará en todas tus ciudades, por toda la tierra que el SEÑOR tu Dios te ha dado.
Deuteronomio 28:53 Entonces comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que el SEÑOR tu Dios te ha dado, en el asedio y en la angustia con que tu enemigo te oprimirá.
Deuteronomio 28:57 hacia la placenta que salga de su seno y hacia los hijos que dé a luz; porque se los comerá en secreto por falta de otra cosa, en el asedio y en la angustia con que tu enemigo te oprimirá en tus ciudades.
Lamentaciones 4:10 Las manos de mujeres compasivas cocieron a sus propios hijos, que les sirvieron de comida a causa de la destrucción de la hija de mi pueblo.