Nehemías 13:11
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Por tanto, reprendí a los oficiales, y dije: ¿Por qué está la casa de Dios abandonada? Entonces reuní a los levitas y los restablecí en sus puestos.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Por tanto, reprendí a los oficiales, y les dije: "¿Por qué está la casa de Dios abandonada?" Entonces reuní a los Levitas y los restablecí en sus puestos.

Reina Valera Gómez (© 2010)
Y reprendí a los magistrados, y dije: ¿Por qué está la casa de Dios abandonada? Y los junté, y los puse en su lugar.

Reina Valera (1909)
Y reprendí á los magistrados, y dije: ¿Por qué está la casa de Dios abandonada? Y juntélos, y púselos en su lugar.

Sagradas Escrituras (1569)
Y reprendí a los magistrados, y dije: ¿Por qué está la Casa de Dios desamparada? Y los junté, y los puse en su lugar.

נחמיה 13:11 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
וָאָרִיבָה אֶת־הַסְּגָנִים וָאֹמְרָה מַדּוּעַ נֶעֱזַב בֵּית־הָאֱלֹהִים וָאֶקְבְּצֵם וָאַעֲמִדֵם עַל־עָמְדָם׃

Nehemiah 13:11 New American Standard Bible (© 1995)
So I reprimanded the officials and said, "Why is the house of God forsaken?" Then I gathered them together and restored them to their posts.


Nehemías 10:39 pues los hijos de Israel y los hijos de Leví llevan la contribución del cereal, del mosto y del aceite a las cámaras; allí están los utensilios del santuario, los sacerdotes que ministran, los porteros y los cantores. Así no descuidaremos la casa de nuestro Dios.
Nehemías 13:17 Entonces reprendí a los nobles de Judá, y les dije: ¿Qué acción tan mala es esta que cometéis profanando el día de reposo?
Nehemías 13:25 Y contendí con ellos y los maldije, herí a algunos de ellos y les arranqué el cabello, y les hice jurar por Dios, diciendo: No daréis vuestras hijas a sus hijos; tampoco tomaréis de sus hijas para vuestros hijos ni para vosotros mismos.
Proverbios 28:4 Los que abandonan la ley alaban a los impíos, pero los que guardan la ley luchan contra ellos.
Malaquías 3:8 ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me estáis robando. Pero decís: ``¿En qué te hemos robado? En los diezmos y en las ofrendas.