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Salmos 33:20 Nuestra alma espera al SEÑOR; El es nuestra ayuda y nuestro escudo; Salmos 63:8 A ti se aferra mi alma; tu diestra me sostiene. Salmos 71:21 Aumenta tú mi grandeza, y vuelve a consolarme. Salmos 89:21 y con él estará siempre mi mano; mi brazo también lo fortalecerá. Salmos 119:117 Sostenme, para estar seguro, y que continuamente preste atención a tus estatutos. Salmos 138:6 Porque el SEÑOR es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo conoce de lejos.
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