2 Corintios 10:12
<< 2 Corintios 10:12 >>
La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos y comparándose consigo mismos, carecen de entendimiento.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos. Pero ellos, midiéndose a sí mismos y comparándose consigo mismos, carecen de entendimiento.

Reina Valera Gómez (© 2010)
Porque no osamos contarnos, o compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; mas ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son sabios.

Reina Valera (1909)
Porque no osamos entremeternos ó compararnos con algunos que se alaban á sí mismos: mas ellos, midiéndose á sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos no son juiciosos.

Sagradas Escrituras (1569)
Porque no osamos entremeternos o compararnos con algunos que se encomiendan a sí mismos; mas no entienden que ellos, consigo mismos se miden, y a sí mismos se comparan.

ΠΡΟΣ ΚΟΡΙΝΘΙΟΥΣ Β΄ 10:12 Greek NT: Westcott/Hort with Diacritics
Οὐ γὰρ τολμῶμεν ἐγκρῖναι ἢ συγκρῖναι ἑαυτούς τισιν τῶν ἑαυτοὺς συνιστανόντων, ἀλλὰ αὐτοὶ ἐν ἑαυτοῖς ἑαυτοὺς μετροῦντες καὶ συγκρίνοντες ἑαυτοὺς ἑαυτοῖς οὐ συνιᾶσιν.

2 Corinthians 10:12 New American Standard Bible (© 1995)
For we are not bold to class or compare ourselves with some of those who commend themselves; but when they measure themselves by themselves and compare themselves with themselves, they are without understanding.


Proverbios 27:2 Que te alabe el extraño, y no tu boca; el forastero, y no tus labios.
2 Corintios 3:1 ¿Comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O acaso necesitamos, como algunos, cartas de recomendación para vosotros o de parte de vosotros?
2 Corintios 10:11 Esto tenga en cuenta tal persona: que lo que somos en palabra por carta, estando ausentes, lo somos también en hechos, estando presentes.
2 Corintios 10:18 Porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien el Señor alaba.