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Salmos 10:3 Porque del deseo de su corazón se jacta el impío, y el codicioso maldice y desprecia al SEÑOR. Ezequiel 21:12 Clama y gime, hijo de hombre, porque ella está contra mi pueblo, está contra todos los príncipes de Israel; ellos son entregados a la espada junto con mi pueblo; por tanto, golpéa te el muslo. Ezequiel 21:14 Tú, pues, hijo de hombre, profetiza y bate palmas; sea la espada duplicada y triplicada, la espada para los muertos. Es la espada de la gran víctima, que los tiene rodeados,
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