Isaías 5:15
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
El hombre común será humillado y el hombre de importancia abatido, y los ojos de los altivos serán abatidos.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
El hombre común será humillado y el hombre de importancia abatido, Y los ojos de los altivos serán abatidos.

Reina Valera Gómez (© 2010)
Y el hombre vil será abatido, y el hombre altivo será humillado, y los ojos de los soberbios serán bajados.

Reina Valera (1909)
Y el hombre será humillado, y el varón será abatido, y bajados serán los ojos de los altivos.

Sagradas Escrituras (1569)
Y todo hombre será humillado, y todo varón será abatido, y los ojos de los altivos serán bajados.

ישעה 5:15 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
וַיִּשַּׁח אָדָם וַיִּשְׁפַּל־אִישׁ וְעֵינֵי גְבֹהִים תִּשְׁפַּלְנָה׃

Isaiah 5:15 New American Standard Bible (© 1995)
So the common man will be humbled and the man of importance abased, The eyes of the proud also will be abased.


2 Samuel 22:28 Salvas al pueblo afligido, pero tus ojos están sobre los altivos a quienes tú humillas.
Salmos 131:1 Señor, mi corazón no es soberbio, ni mis ojos altivos; no ando tras las grandezas, ni en cosas demasiado difíciles para mí;
Proverbios 30:13 gente de ojos altivos, cuyos párpados se alzan en arrogancia;
Isaías 2:9 Ha sido humillado el hombre común, y ha sido abatido el hombre de importancia ; pero no los perdones.
Isaías 2:11 La mirada altiva del hombre será abatida, y humillada la soberbia de los hombres; el SEÑOR solo será exaltado en aquel día.
Isaías 10:33 He aquí, el Señor, DIOS de los ejércitos, desgajará el ramaje con terrible crujido; los árboles de gran altura serán cortados, los elevados serán abatidos.
Isaías 37:23 `¿A quién has injuriado y blasfemado? ¿Y contra quién has alzado la voz y levantado con altivez tus ojos? ¡Contra el Santo de Israel!
Sofonías 3:11 Aquel día no te avergonzarás de ninguna de tus acciones con que te rebelaste contra mí; porque entonces yo quitaré de en medio de ti a los que se regocijan en tu orgullo, y nunca más te envanecerás en mi santo monte.