Jeremías 24:2
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Una cesta tenía higos muy buenos, como los primeros higos maduros; y la otra tenía higos muy malos, que de podridos no se podían comer.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Una cesta tenía higos muy buenos, como los primeros higos maduros; y la otra tenía higos muy malos, que de podridos no se podían comer.

Reina Valera Gómez (© 2010)
Una cesta tenía higos muy buenos, como brevas; y la otra cesta tenía higos muy malos, que no se podían comer de malos.

Reina Valera (1909)
La una cesta tenía higos muy buenos, como brevas; y la otra cesta tenía higos muy malos, que no se podían comer de malos.

Sagradas Escrituras (1569)
Una cesta tenía higos muy buenos, como brevas; y la otra cesta tenía higos muy malos, que no se podían comer de malos.

ירמיה 24:2 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
הַדּוּד אֶחָד תְּאֵנִים טֹבֹות מְאֹד כִּתְאֵנֵי הַבַּכֻּרֹות וְהַדּוּד אֶחָד תְּאֵנִים רָעֹות מְאֹד אֲשֶׁר לֹא־תֵאָכַלְנָה מֵרֹעַ׃ ס

Jeremiah 24:2 New American Standard Bible (© 1995)
One basket had very good figs, like first-ripe figs, and the other basket had very bad figs which could not be eaten due to rottenness.


Isaías 5:4 ¿Qué más se puede hacer por mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Por qué, cuando esperaba que produjera uvas buenas, produjo uvas silvestres?
Isaías 5:7 Ciertamente, la viña del SEÑOR de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá su plantío delicioso. El esperaba equidad, pero he aquí derramamiento de sangre; justicia, pero he aquí clamor.
Jeremías 29:17 así dice el SEÑOR de los ejércitos: ``He aquí, yo envío contra ellos la espada, el hambre y la pestilencia, y los pondré como higos reventados que de podridos no se pueden comer.
Oseas 9:10 Como uvas en el desierto hallé a Israel; como las primicias de la higuera en su primera cosecha vi a vuestros padres. Pero fueron a Baal-peor y se consagraron a la vergüenza, y se hicieron tan abominables como lo que amaban.
Miqueas 7:1 ¡Ay de mí!, porque soy como los recogedores de frutos de verano, como los rebuscadores en la vendimia. No hay racimo de uvas que comer, ni higo temprano que tanto deseo.
Nahúm 3:12 Todas tus fortalezas son higueras cargadas de brevas; si se sacuden, caen en la boca de quien las va a comer.