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Deuteronomio 32:10 Lo encontró en tierra desierta, en la horrenda soledad de un desierto; lo rodeó, cuidó de él, lo guardó como a la niña de sus ojos. Salmos 17:8 Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas Proverbios 4:4 y él me enseñaba y me decía: Retenga tu corazón mis palabras, guarda mis mandamientos y vivirás. Proverbios 4:21 que no se aparten de tus ojos, guárdalas en medio de tu corazón. Zacarías 2:8 Porque así dice el SEÑOR de los ejércitos, cuya gloria me ha enviado contra las naciones que os despojaron, porque el que os toca, toca la niña de su ojo:
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