|
|  | 
Números 6:24 `El SEÑOR te bendiga y te guarde; Deuteronomio 32:10 Lo encontró en tierra desierta, en la horrenda soledad de un desierto; lo rodeó, cuidó de él, lo guardó como a la niña de sus ojos. Rut 2:12 Que el SEÑOR recompense tu obra y que tu remuneración sea completa de parte del SEÑOR, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte. Salmos 16:1 Protégeme, oh Dios, pues en ti me refugio. Salmos 27:5 Porque en el día de la angustia me esconderá en su tabernáculo; en lo secreto de su tienda me ocultará; sobre una roca me pondrá en alto. Salmos 36:7 ¡Cuán preciosa es, oh Dios, tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se refugian a la sombra de tus alas. Salmos 57:1 Ten piedad de mí, oh Dios, ten piedad de mí, porque en ti se refugia mi alma; en la sombra de tus alas me ampararé hasta que la destrucción pase. Salmos 61:4 Que more yo en tu tienda para siempre; y me abrigue en el refugio de tus alas. Selah Salmos 63:7 Porque tú has sido mi socorro, y a la sombra de tus alas canto gozoso. Salmos 91:1 El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente. Salmos 91:4 Con sus plumas te cubre, y bajo sus alas hallas refugio; escudo y baluarte es su fidelidad. Proverbios 7:2 Guarda mis mandamientos y vivirás, y mi enseñanza como la niña de tus ojos. Zacarías 2:8 Porque así dice el SEÑOR de los ejércitos, cuya gloria me ha enviado contra las naciones que os despojaron, porque el que os toca, toca la niña de su ojo:
|
| |
|