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Salmos 1:1 ¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores, Salmos 119:128 Por tanto, estimo rectos todos tus preceptos acerca de todas las cosas, y aborrezco todo camino de mentira. Salmos 119:130 La exposición de tus palabras imparte luz; da entendimiento a los sencillos. Salmos 119:163 Aborrezco y desprecio la mentira, pero amo tu ley.
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