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Salmos 12:4 a los que han dicho: Con nuestra lengua prevaleceremos, nuestros labios nos defienden; ¿quién es señor sobre nosotros? Salmos 25:2 Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, que no se regocijen sobre mí mis enemigos. Salmos 35:19 No permitas que se regocijen a costa mía los que injustamente son mis enemigos, ni que guiñen el ojo con malicia los que sin causa me aborrecen. Salmos 38:16 Pues dije: Que no se alegren de mí los que, cuando mi pie resbala, se engrandecen sobre mí.
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