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Salmos 1:1 ¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores, Salmos 10:5 Sus caminos prosperan en todo tiempo; tus juicios, oh Dios, están en lo alto, lejos de su vista; a todos sus adversarios los desprecia. Salmos 19:11 Además, tu siervo es amonestado por ellos; en guardarlos hay gran recompensa. Salmos 119:9 ¿Cómo puede el joven guardar puro su camino? Guardando tu palabra. Salmos 119:101 De todo mal camino he refrenado mis pies, para guardar tu palabra.
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