La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)Mira, oh Dios, escudo nuestro, y contempla el rostro de tu ungido.La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman) Mira, oh Dios, escudo nuestro, Y contempla el rostro de Tu ungido. Reina Valera Gómez (© 2010) Mira, oh Dios, escudo nuestro, y pon los ojos en el rostro de tu ungido. Reina Valera (1909) Mira, oh Dios, escudo nuestro, Y pon los ojos en el rostro de tu ungido. Sagradas Escrituras (1569) Mira, oh Dios, escudo nuestro, y pon los ojos en el rostro de tu Ungido.
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Génesis 15:1 Después de estas cosas la palabra del SEÑOR vino a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram, yo soy un escudo para ti; tu recompensa será muy grande. 1 Samuel 16:6 Y aconteció que cuando ellos entraron, vio a Eliab, y se dijo: Ciertamente el ungido del SEÑOR está delante de El. 2 Samuel 19:21 Pero Abisai, hijo de Sarvia, respondió, y dijo: ¿No ha de morir Simei por esto, porque maldijo al ungido del SEÑOR? 2 Samuel 22:31 En cuanto a Dios, su camino es perfecto; acrisolada es la palabra del SEÑOR; El es escudo a todos los que a El se acogen. Salmos 2:2 Se levantan los reyes de la tierra, y los gobernantes traman unidos contra el SEÑOR y contra su Ungido, diciendo: Salmos 3:3 Mas tú, oh SEÑOR, eres escudo en derredor mío, mi gloria, y el que levanta mi cabeza. Salmos 18:2 El SEÑOR es mi roca, mi baluarte y mi libertador; mi Dios, mi roca en quien me refugio; mi escudo y el cuerno de mi salvación, mi altura inexpugnable. Salmos 28:7 El SEÑOR es mi fuerza y mi escudo; en El confía mi corazón, y soy socorrido; por tanto, mi corazón se regocija, y le daré gracias con mi cántico. Salmos 59:11 No los mates, para que mi pueblo no se olvide; dispérsalos con tu poder, y humíllalos, oh Señor, escudo nuestro. Salmos 115:9 Oh Israel, confía en el SEÑOR; El es tu ayuda y tu escudo. Salmos 119:114 Tú eres mi escondedero y mi escudo; en tu palabra espero. Salmos 132:17 Allí haré surgir el poder de David; he preparado una lámpara para mi ungido. Salmos 144:2 Misericordia mía y fortaleza mía, mi baluarte y mi libertador, escudo mío en quien me he refugiado, el que sujeta a mi pueblo debajo de mí.
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