Génesis 2:8
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Y plantó el SEÑOR Dios un huerto hacia el oriente, en Edén; y puso allí al hombre que había formado.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Y el SEÑOR Dios plantó un huerto hacia el oriente, en Edén, y puso allí al hombre que había formado.

Reina Valera Gómez (© 2010)
Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente, y puso allí al hombre que había formado.

Reina Valera (1909)
Y había Jehová Dios plantado un huerto en Edén al oriente, y puso allí al hombre que había formado.

Sagradas Escrituras (1569)
Y había plantado el SEÑOR Dios un huerto en Edén al oriente, y puso allí al hombre que formó.

בראשית 2:8 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
וַיִּטַּע יְהוָה אֱלֹהִים גַּן־בְּעֵדֶן מִקֶּדֶם וַיָּשֶׂם שָׁם אֶת־הָאָדָם אֲשֶׁר יָצָר׃

Genesis 2:8 New American Standard Bible (© 1995)
The LORD God planted a garden toward the east, in Eden; and there He placed the man whom He had formed.


Génesis 3:24 Expulsó, pues, al hombre; y al oriente del huerto del Edén puso querubines, y una espada encendida que giraba en todas direcciones, para guardar el camino del árbol de la vida.
Génesis 13:10 Y alzó Lot los ojos y vio todo el valle del Jordán, el cual estaba bien regado por todas partes ( esto fue antes de que el SEÑOR destruyera a Sodoma y Gomorra) como el huerto del SEÑOR, como la tierra de Egipto rumbo a Zoar.
Isaías 51:3 Ciertamente el SEÑOR consolará a Sion, consolará todos sus lugares desolados; convertirá su desierto en Edén, y su yermo en huerto del SEÑOR; gozo y alegría se encontrarán en ella, acciones de gracias y voces de alabanza.
Ezequiel 28:13 `En el Edén estabas, en el huerto de Dios; toda piedra preciosa era tu vestidura: el rubí, el topacio y el diamante, el berilo, el ónice y el jaspe, el zafiro, la turquesa y la esmeralda; y el oro, la hechura de tus engastes y de tus encajes, estaba en ti. El día que fuiste creado fueron preparados.
Ezequiel 31:8 ``Los cedros no lo igualaban en el huerto de Dios; los cipreses no se podían comparar con su ramaje, y los plátanos no igualaban sus ramas. Ningún árbol en el huerto de Dios podía compararse a él en su hermosura.
Ezequiel 31:9 ``Hermoso lo hice por la multitud de sus ramas, y lo envidiaban todos los árboles del Edén que estaban en el huerto de Dios.