Isaías 32:14
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Porque el palacio ha sido abandonado, hecha un desierto la populosa ciudad. Collado y atalaya se han convertido en cuevas para siempre, un deleite para asnos monteses, un pasto para rebaños;

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Porque el palacio ha sido abandonado, hecha un desierto la populosa ciudad. Colina y atalaya se han convertido en cuevas para siempre, Un deleite para asnos monteses, un pasto para rebaños;

Reina Valera Gómez (© 2010)
Porque los palacios serán abandonados, la multitud de la ciudad cesará; las torres y fortalezas se tornarán cuevas para siempre, donde retocen asnos monteses, y ganados hagan majada;

Reina Valera (1909)
Porque los palacios serán desiertos, la multitud de la ciudad cesará: las torres y fortalezas se tornarán cuevas para siempre, donde huelguen asnos monteses, y ganados hagan majada:

Sagradas Escrituras (1569)
Porque los palacios serán desiertos, el estruendo de la ciudad cesará; las torres y fortalezas se tornarán cuevas para siempre, donde descansen asnos monteses, y ganados hagan majada,

ישעה 32:14 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
כִּי־אַרְמֹון נֻטָּשׁ הֲמֹון עִיר עֻזָּב עֹפֶל וָבַחַן הָיָה בְעַד מְעָרֹות עַד־עֹולָם מְשֹׂושׂ פְּרָאִים מִרְעֵה עֲדָרִים׃

Isaiah 32:14 New American Standard Bible (© 1995)
Because the palace has been abandoned, the populated city forsaken. Hill and watch-tower have become caves forever, A delight for wild donkeys, a pasture for flocks;


Salmos 104:11 dan de beber a todas las bestias del campo, los asnos monteses mitigan su sed.
Isaías 6:11 Entonces dije yo: ¿Hasta cuándo, Señor? Y El respondió: Hasta que las ciudades estén destruidas y sin habitantes, las casas sin gente, y la tierra completamente desolada;
Isaías 7:23 En aquel día, en todo lugar donde había mil vides valoradas en mil siclos de plata, habrá zarzas y espinos.
Isaías 13:21 sino que allí descansarán los moradores del desierto, y llenas estarán sus casas de búhos; también habitarán allí los avestruces, y allí brincarán las cabras peludas.
Isaías 13:22 Aullarán las hienas en sus torres fortificadas y los chacales en sus lujosos palacios. Está próximo a llegar su tiempo, y sus días no se prolongarán.
Isaías 22:2 Tú, llena de bulla, ciudad alborotada, ciudad divertida; tus muertos no fueron muertos a espada, tampoco murieron en batalla.
Isaías 24:10 Derribada está la ciudad del caos, toda casa está cerrada para que no entre nadie.
Isaías 24:12 Desolación queda en la ciudad, y la puerta está hecha pedazos, en ruinas.
Isaías 25:2 Porque has convertido la ciudad en un montón de escombros, la ciudad fortificada, en una ruina; el palacio de extranjeros ya no es ciudad, nunca será reedificado.
Isaías 27:10 Porque solitaria está la ciudad fortificada, una morada desamparada y abandonada como un desierto; allí pastará el becerro, y allí se echará y se alimentará de sus ramas.
Isaías 34:13 Espinos crecerán en sus palacios, ortigas y cardos en sus ciudades fortificadas; será también guarida de chacales y morada de crías de avestruz.
Jeremías 6:5 Levantaos, ataquemos de noche y destruyamos sus palacios.
Jeremías 14:6 Y los asnos monteses se paran en las alturas desoladas, jadeando por aire como chacales; desfallecen sus ojos porque no hay vegetación.
Jeremías 33:4 Porque así dice el SEÑOR, Dios de Israel, acerca de las casas de esta ciudad y acerca de las casas de los reyes de Judá que han sido derribadas para hacer defensas contra los terraplenes de asalto y contra la espada:
Jeremías 52:27 Entonces el rey de Babilonia los hirió y les dio muerte en Ribla en la tierra de Hamat. Así fue llevada Judá al destierro lejos de su tierra.
Oseas 2:3 no sea que yo la desnude completamente y la deje como el día en que nació, y la ponga como un desierto, la reduzca a tierra seca y la mate de sed.
Sofonías 2:7 La costa será para el remanente de la casa de Judá; allí apacentarán y en las casas de Ascalón reposarán al atardecer; porque el SEÑOR su Dios los cuidará y los hará volver de su cautiverio.
Sofonías 2:15 Esta es la ciudad divertida que vivía confiada, que decía en su corazón: Yo soy, y no hay otra más que yo. ¡Cómo ha sido hecha una desolación, una guarida de fieras! Todo el que pase por ella silbará y agitará su mano.