Lucas 22:41
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Y se apartó de ellos como a un tiro de piedra, y poniéndose de rodillas, oraba,

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Y se apartó de ellos como a un tiro de piedra, y poniéndose de rodillas, oraba,

Reina Valera Gómez (© 2010)
Y Él se apartó de ellos como a un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,

Reina Valera (1909)
Y él se apartó de ellos como un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,

Sagradas Escrituras (1569)
Y él se apartó de ellos como a un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,

ΚΑΤΑ ΛΟΥΚΑΝ 22:41 Greek NT: Westcott/Hort with Diacritics
καὶ αὐτὸς ἀπεσπάσθη ἀπ’ αὐτῶν ὡσεὶ λίθου βολὴν καὶ θεὶς τὰ γόνατα προσηύχετο

Luke 22:41 New American Standard Bible (© 1995)
And He withdrew from them about a stone's throw, and He knelt down and began to pray,


Mateo 26:39 Y adelantándose un poco, cayó sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú quieras .
Marcos 14:35 Adelantándose un poco, se postró en tierra y oraba que si fuera posible, pasara de El aquella hora.
Lucas 18:11 El fariseo puesto en pie, oraba para sí de esta manera: ``Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: estafadores, injustos, adúlteros; ni aun como este recaudador de impuestos.
Lucas 18:13 Pero el recaudador de impuestos, de pie y a cierta distancia, no quería ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ``Dios, ten piedad de mí, pecador.
Hechos 7:60 Y cayendo de rodillas, clamó en alta voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Habiendo dicho esto, durmió.
Hechos 9:40 Mas Pedro, haciendo salir a todos, se arrodilló y oró, y volviéndose al cadáver, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó.
Hechos 20:36 Cuando terminó de hablar, se arrodilló y oró con todos ellos.
Hechos 21:5 Y pasados aquellos días partimos y emprendimos nuestro viaje mientras que todos ellos, con sus mujeres e hijos, nos acompañaron hasta las afueras de la ciudad. Después de arrodillarnos y orar en la playa, nos despedimos unos de otros.
Hebreos 5:7 Cristo, en los días de su carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al que podía librarle de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente;