1 Samuel 22:5
<< 1 Samuel 22:5 >>
La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Y el profeta Gad dijo a David: No te quedes en el refugio; vete y entra en la tierra de Judá. Y David se fue y entró en el bosque de Haret.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
El profeta Gad dijo a David: "No te quedes en el refugio; vete y entra en la tierra de Judá." Y David se fue y entró en el bosque de Haret.

Reina Valera Gómez (© 2010)
Y el profeta Gad dijo a David: No te quedes en la fortaleza, vete, y entra en tierra de Judá. Y David se fue, y vino al bosque de Haret.

Reina Valera (1909)
Y Gad profeta dijo á David: No te estés en esta fortaleza, pártete, y vete á tierra de Judá. Y David se partió, y vino al bosque de Hareth.

Sagradas Escrituras (1569)
Y el profeta Gad dijo a David: No te estés en esta fortaleza, pártete, y vete a tierra de Judá. Y David se partió, y vino al bosque de Haret.

שמואל א 22:5 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
וַיֹּאמֶר גָּד הַנָּבִיא אֶל־דָּוִד לֹא תֵשֵׁב בַּמְּצוּדָה לֵךְ וּבָאתָ־לְּךָ אֶרֶץ יְהוּדָה וַיֵּלֶךְ דָּוִד וַיָּבֹא יַעַר חָרֶת׃ ס

1 Samuel 22:5 New American Standard Bible (© 1995)
The prophet Gad said to David, "Do not stay in the stronghold; depart, and go into the land of Judah." So David departed and went into the forest of Hereth.


1 Samuel 22:4 Los dejó, pues, con el rey de Moab, y se quedaron con él todo el tiempo que David estuvo en el refugio.
2 Samuel 23:14 David estaba entonces en la fortaleza, mientras la guarnición de los filisteos estaba en Belén.
2 Samuel 24:11 Cuando David se levantó por la mañana, la palabra del SEÑOR vino al profeta Gad, vidente de David, diciendo:
1 Crónicas 21:9 Y el SEÑOR habló a Gad, vidente de David, diciendo:
1 Crónicas 29:29 Los hechos del rey David, desde el primero hasta el último, están escritos en las crónicas del vidente Samuel, en las crónicas del profeta Natán y en las crónicas del vidente Gad,
2 Crónicas 29:25 Luego situó a los levitas en la casa del SEÑOR con címbalos, con arpas y con liras, conforme al mandamiento de David y de Gad, el vidente del rey, y del profeta Natán; porque el mandamiento procedía del SEÑOR por medio de sus profetas.
Salmos 63:1 Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua.