| La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)``Tú dijiste: `¡Ay, infeliz de mí!, porque el SEÑOR ha añadido tristeza a mi dolor. Cansado estoy de gemir y no he hallado reposo.'La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman) 'Tú dijiste: "¡Ay, infeliz de mí!, porque el SEÑOR ha añadido tristeza a mi dolor. Cansado estoy de gemir y no he hallado reposo."' Reina Valera Gómez (© 2010) Tú dijiste: ¡Ay de mí ahora! Porque Jehová ha añadido tristeza a mi dolor; fatigado estoy de mi gemir, y no hallo descanso. Reina Valera (1909) Tú dijiste: ¡Ay de mí ahora! porque me ha añadido Jehová tristeza sobre mi dolor; trabajé en mi gemido, y no he hallado descanso. Sagradas Escrituras (1569) Tú dijiste: ¡Ay de mí ahora! Porque me ha añadido el SEÑOR tristeza sobre mi dolor; trabajé en mi gemido, y no he hallado descanso.
|  | 
2 Corintios 4:1 Por tanto, puesto que tenemos este ministerio, según hemos recibido misericordia, no desfallecemos; 2 Corintios 4:16 Por tanto no desfallecemos, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día. Gálatas 6:9 Y no nos cansemos de hacer el bien, pues a su tiempo, si no nos cansamos, segaremos. Salmos 6:6 Cansado estoy de mis gemidos; todas las noches inundo de llanto mi lecho, con mis lágrimas riego mi cama. Salmos 69:3 Cansado estoy de llorar; reseca está mi garganta; mis ojos desfallecen mientras espero a mi Dios. Jeremías 45:2 Así dice el SEÑOR, Dios de Israel, acerca de ti, oh Baruc:
|
| |
|