|
|  | 
Salmos 31:9 Ten piedad de mí, oh SEÑOR, porque estoy en angustia; se consumen de sufrir mis ojos, mi alma y mis entrañas. Salmos 31:10 Pues mi vida se gasta en tristeza, y mis años en suspiros; mis fuerzas se agotan a causa de mi iniquidad, y se ha consumido mi cuerpo. Salmos 38:2 Porque tus saetas se han clavado en mí, y sobre mí ha descendido tu mano. Salmos 51:8 Hazme oír gozo y alegría; que se regocijen los huesos que has quebrantado. Salmos 102:3 Porque mis días han sido consumidos en humo, y como brasero han sido quemados mis huesos. Isaías 38:13 Sosegué mi alma hasta la mañana. Como león, El rompe todos mis huesos; del día a la noche, acabas conmigo.
|
| |
|