|
|  | 
Salmos 22:1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? ¿ Por qué estás tan lejos de mi salvación y de las palabras de mi clamor? Salmos 31:10 Pues mi vida se gasta en tristeza, y mis años en suspiros; mis fuerzas se agotan a causa de mi iniquidad, y se ha consumido mi cuerpo. Salmos 38:8 Estoy entumecido y abatido en gran manera; gimo a causa de la agitación de mi corazón. Salmos 39:2 Enmudecí y callé; guardé silencio aun acerca de lo bueno, y se agravó mi dolor. Salmos 39:3 Ardía mi corazón dentro de mí; mientras meditaba, se encendió el fuego; entonces dije con mi lengua: Proverbios 28:13 El que encubre sus pecados no prosperará, mas el que los confiesa y los abandona hallará misericordia.
|
| |
|