Mateo 26:42
<< Mateo 26:42 >>
La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Apartándose de nuevo, oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si ésta no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Apartándose de nuevo, oró por segunda vez, diciendo: "Padre Mío, si esta copa no puede pasar sin que Yo la beba, hágase Tu voluntad."

Reina Valera Gómez (© 2010)
Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.

Reina Valera (1909)
Otra vez fué, segunda vez, y oró diciendo. Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.

Sagradas Escrituras (1569)
Otra vez fue, segunda vez, y oró diciendo: Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.

ΚΑΤΑ ΜΑΤΘΑΙΟΝ 26:42 Greek NT: Westcott/Hort with Diacritics
πάλιν ἐκ δευτέρου ἀπελθὼν προσηύξατο [λέγων]· πάτερ μου, εἰ οὐ δύναται τοῦτο παρελθεῖν ἐὰν μὴ αὐτὸ πίω, γενηθήτω τὸ θέλημα σου.

Matthew 26:42 New American Standard Bible (© 1995)
He went away again a second time and prayed, saying, "My Father, if this cannot pass away unless I drink it, Your will be done."


Mateo 6:10 ``Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
Mateo 20:22 Pero respondiendo Jesús, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber? Ellos le dijeron: Podemos.
Mateo 26:39 Y adelantándose un poco, cayó sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú quieras .
Mateo 26:43 Y vino otra vez y los halló durmiendo, porque sus ojos estaban cargados de sueño.
Marcos 14:36 Y decía: ¡Abba, Padre! Para ti todas las cosas son posibles; aparta de mí esta copa, pero no sea lo que yo quiero, sino lo que tú quieras .
Lucas 22:42 diciendo: Padre, si es tu voluntad, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
Juan 6:38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
Hebreos 5:7 Cristo, en los días de su carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al que podía librarle de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente;