|
|  | 
Salmos 28:3 No me arrastres con los impíos ni con los que obran iniquidad, que hablan de paz con su prójimo, mientras hay maldad en su corazón. Salmos 51:14 Líbrame de delitos de sangre, oh Dios, Dios de mi salvación; entonces mi lengua cantará con gozo tu justicia. Salmos 59:2 Líbrame de los que hacen iniquidad, y sálvame de los hombres sanguinarios. Salmos 139:19 ¡Oh Dios, si tú hicieras morir al impío! Por tanto, apartaos de mí, hombres sanguinarios.
|
| |
|