Salmos 28:1
<< Salmos 28:1 >>
La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
A ti clamo, oh SEÑOR; roca mía, no seas sordo para conmigo, no sea que si guardas silencio hacia mí, venga a ser semejante a los que descienden a la fosa.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Salmo de David. A Ti clamo, oh SEÑOR; Roca mía, no seas sordo para conmigo, No sea que si guardas silencio hacia mí, Venga a ser semejante a los que descienden a la fosa.

Reina Valera Gómez (© 2010)
«Salmo de David» A ti clamaré, oh Jehová, Roca mía; no te desentiendas de mí; Para que no sea yo, dejándome tú, semejante a los que descienden a la fosa.

Reina Valera (1909)
Salmo de David. A TI clamaré, oh Jehová, Fortaleza mía: no te desentiendas de mí; Porque no sea yo, dejándome tú, Semejante á los que descienden al sepulcro.

Sagradas Escrituras (1569)
De David. A ti llamaré, oh SEÑOR, fuerza mía; no te desentiendas de mí; para que no sea yo , dejándome , semejante a los que descienden al sepulcro.

תהילים 28:1 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
לְדָוִד אֵלֶיךָ יְהוָה ׀ אֶקְרָא צוּרִי אַל־תֶּחֱרַשׁ מִמֶּנִּי פֶּן־תֶּחֱשֶׁה מִמֶּנִּי וְנִמְשַׁלְתִּי עִם־יֹורְדֵי בֹור׃

Psalm 28:1 New American Standard Bible (© 1995)
A Psalm of David. To You, O LORD, I call; My rock, do not be deaf to me, For if You are silent to me, I will become like those who go down to the pit.


Salmos 18:2 El SEÑOR es mi roca, mi baluarte y mi libertador; mi Dios, mi roca en quien me refugio; mi escudo y el cuerno de mi salvación, mi altura inexpugnable.
Salmos 22:29 Todos los grandes de la tierra comerán y adorarán; se postrarán ante El todos los que descienden al polvo, aun aquel que no puede conservar viva su alma.
Salmos 30:3 Oh SEÑOR, has sacado mi alma del Seol; me has guardado con vida, para que no descienda al sepulcro.
Salmos 30:9 ¿Qué provecho hay en mi sangre si desciendo al sepulcro? ¿ Acaso te alabará el polvo? ¿Anunciará tu fidelidad?
Salmos 35:22 Tú lo has visto, SEÑOR, no calles; Señor, no estés lejos de mí.
Salmos 39:12 Escucha mi oración, oh SEÑOR, y presta oído a mi clamor; no guardes silencio ante mis lágrimas; porque extranjero soy junto a ti, peregrino, como todos mis padres.
Salmos 69:15 No me cubra la corriente de las aguas, ni me trague el abismo, ni el pozo cierre sobre mí su boca.
Salmos 83:1 Oh Dios, no permanezcas en silencio; no calles, oh Dios, ni te quedes quieto.
Salmos 88:4 Soy contado entre los que descienden a la fosa; he llegado a ser como hombre sin fuerza,
Salmos 109:1 Oh Dios de mi alabanza, no calles.
Salmos 143:7 Respóndeme pronto, oh SEÑOR, porque mi espíritu desfallece; no escondas de mí tu rostro, para que no llegue yo a ser como los que descienden a la sepultura.
Proverbios 1:12 devorémoslos vivos como el Seol, enteros, como los que descienden al abismo;
Isaías 38:18 Pues el Seol no te expresa gratitud, ni la muerte te alaba. Los que descienden a la fosa no pueden esperar tu fidelidad.