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Cantares 1:7 Dime, amado de mi alma: ¿Dónde apacientas tu rebaño ? ¿Dónde lo haces descansar al mediodía? ¿Por qué he de ser yo como una que se cubre con velo junto a los rebaños de tus compañeros? Cantares 2:16 Mi amado es mío, y yo soy suya; él apacienta su rebaño entre los lirios. Cantares 4:5 Tus dos pechos, como dos crías mellizas de gacela, que pacen entre lirios. Cantares 7:10 Yo soy de mi amado, y su deseo tiende hacia mí.
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