Mateo 26:41 Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.Marcos 14:37 Entonces vino y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿No pudiste velar ni por una hora?Marcos 14:39 Se fue otra vez y oró, diciendo las mismas palabras.