1 Corintios 4:1
<< 1 Corintios 4:1 >>
La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Que todo hombre nos considere de esta manera: como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Que todo hombre nos considere de esta manera: como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios.

Reina Valera Gómez (© 2010)
Téngannos los hombres por ministros de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.

Reina Valera (1909)
TÉNGANNOS los hombres por ministros de Cristo, y dispensadores de los misterios de Dios.

Sagradas Escrituras (1569)
Téngannos los hombres por ministros del Cristo, y dispensadores de los misterios de Dios.

ΠΡΟΣ ΚΟΡΙΝΘΙΟΥΣ Α΄ 4:1 Greek NT: Westcott/Hort with Diacritics
οὕτως ἡμᾶς λογιζέσθω ἄνθρωπος ὡς ὑπηρέτας Χριστοῦ καὶ οἰκονόμους μυστηρίων θεοῦ.

1 Corinthians 4:1 New American Standard Bible (© 1995)
Let a man regard us in this manner, as servants of Christ and stewards of the mysteries of God.


Lucas 1:2 tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y ministros de la palabra,
Romanos 11:25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis sabios en vuestra propia opinión: que a Israel le ha acontecido un endurecimiento parcial hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles;
Romanos 16:25 Y a aquel que es poderoso para afirmaros conforme a mi evangelio y a la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que ha sido mantenido en secreto durante siglos sin fin,
1 Corintios 4:2 Ahora bien, además se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel.
1 Corintios 9:17 Porque si hago esto voluntariamente, tengo recompensa; pero si lo hago en contra de mi voluntad, un encargo se me ha confiado.
Tito 1:7 Porque el obispo debe ser irreprensible como administrador de Dios, no obstinado, no iracundo, no dado a la bebida, no pendenciero, no amante de ganancias deshonestas,
1 Pedro 4:10 Según cada uno ha recibido un don especial , úselo sirviéndoos los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.