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Salmos 2:12 Honrad al Hijo para que no se enoje y perezcáis en el camino, pues puede inflamarse de repente su ira. ¡Cuán bienaventurados son todos los que en El se refugian! Salmos 56:3 El día en que temo, yo en ti confío. Salmos 64:10 El justo se alegrará en el SEÑOR, y en El se refugiará; y todos los rectos de corazón se gloriarán. Salmos 121:1 Levantaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro? Salmos 141:8 Porque mis ojos miran hacia ti, oh DIOS, Señor; en ti me refugio, no me desampares. Jeremías 48:9 Dad alas a Moab, para que se escape; sus ciudades serán una desolación, sin que nadie habite en ellas. Lamentaciones 3:52 Constantemente me han dado caza como a un ave mis enemigos, sin haber causa;
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