Salmos 32:4
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La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Porque día y noche tu mano pesaba sobre mí; mi vitalidad se desvanecía con el calor del verano. Selah

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Porque día y noche Tu mano pesaba sobre mí; Mi vitalidad se desvanecía con el calor del verano. (Selah)

Reina Valera Gómez (© 2010)
Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; mi verdor se volvió en sequedades de estío. (Selah)

Reina Valera (1909)
Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Volvióse mi verdor en sequedades de estío. (Selah.)

Sagradas Escrituras (1569)
Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; se volvió mi verdor en sequedades de verano. (Selah.)

תהילים 32:4 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
כִּי ׀ יֹומָם וָלַיְלָה תִּכְבַּד עָלַי יָדֶךָ נֶהְפַּךְ לְשַׁדִּי בְּחַרְבֹנֵי קַיִץ סֶלָה׃

Psalm 32:4 New American Standard Bible (© 1995)
For day and night Your hand was heavy upon me; My vitality was drained away as with the fever heat of summer. Selah.


Hechos 13:11 Ahora, he aquí, la mano del Señor está sobre ti; te quedarás ciego y no verás el sol por algún tiempo. Al instante niebla y oscuridad cayeron sobre él, e iba buscando quien lo guiara de la mano.
Rut 1:13 ¿esperaríais por eso hasta que fueran mayores? ¿Dejaríais vosotras de casaros por eso? No, hijas mías, porque eso es más difícil para mí que para vosotras, pues la mano del SEÑOR se ha levantado contra mí.
1 Samuel 5:6 Y la mano del SEÑOR se hizo pesada sobre los de Asdod, y los desoló y los hirió con tumores, tanto a Asdod como a sus territorios.
Job 23:2 Aun hoy mi queja es rebelión; su mano es pesada no obstante mi gemido.
Job 33:7 He aquí, mi temor no te debe espantar, ni mi mano agravarse sobre ti.
Salmos 22:15 Como un tiesto se ha secado mi vigor, y la lengua se me pega al paladar, y me has puesto en el polvo de la muerte.
Salmos 38:2 Porque tus saetas se han clavado en mí, y sobre mí ha descendido tu mano.
Salmos 39:3 Ardía mi corazón dentro de mí; mientras meditaba, se encendió el fuego; entonces dije con mi lengua:
Salmos 39:10 Quita de mí tu plaga; por la dureza de tu mano estoy pereciendo.
Salmos 88:7 Ha reposado sobre mí tu furor, y me has afligido con todas tus olas. Selah
Isaías 38:13 Sosegué mi alma hasta la mañana. Como león, El rompe todos mis huesos; del día a la noche, acabas conmigo.