|
|  | 
Isaías 35:3 Fortaleced las manos débiles y afianzad las rodillas vacilantes. Isaías 35:4 Decid a los de corazón tímido: Esforzaos, no temáis. He aquí, vuestro Dios viene con venganza; la retribución vendrá de Dios mismo, mas El os salvará. Daniel 8:15 Y sucedió que después que yo, Daniel, había visto la visión, y trataba de comprenderla, he aquí, vi de pie, ante mí, uno con apariencia de hombre.
|
| |
|