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Proverbios 6:6 Ve, mira la hormiga, perezoso, observa sus caminos, y sé sabio. Proverbios 10:4 Pobre es el que trabaja con mano negligente, mas la mano de los diligentes enriquece. Proverbios 12:27 El indolente no asa su presa, pero la posesión más preciosa del hombre es la diligencia. Proverbios 13:3 El que guarda su boca, preserva su vida; el que mucho abre sus labios, termina en ruina. Proverbios 13:5 El justo aborrece la falsedad, mas el impío causa repugnancia y vergüenza. Proverbios 20:4 Desde el otoño, el perezoso no ara, pide en la cosecha, y no hay nada. Proverbios 21:5 Los proyectos del diligente ciertamente son ventaja, mas todo el que se apresura, ciertamente llega a la pobreza. Proverbios 21:25 El deseo del perezoso lo mata, porque sus manos rehúsan trabajar;
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