Salmos 42:5
<< Salmos 42:5 >>
La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez por la salvación de su presencia.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
¿Por qué te desesperas, alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarlo otra vez Por la salvación de Su presencia.

Reina Valera Gómez (© 2010)
¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle por la ayuda de su presencia.

Reina Valera (1909)
¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar Por las saludes de su presencia.

Sagradas Escrituras (1569)
¿Por qué te abates, oh alma mía, y bramas contra mí? Espera a Dios; porque aún le tengo de alabar por las saludes de su presencia.

תהילים 42:5 Hebrew OT: WLC (Consonants & Vowels)
מַה־תִּשְׁתֹּוחֲחִי ׀ נַפְשִׁי וַתֶּהֱמִי עָלָי הֹוחִילִי לֵאלֹהִים כִּי־עֹוד אֹודֶנּוּ יְשׁוּעֹות פָּנָיו׃

Psalm 42:5 New American Standard Bible (© 1995)
Why are you in despair, O my soul? And why have you become disturbed within me? Hope in God, for I shall again praise Him For the help of His presence.


Mateo 26:38 Entonces les dijo: Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte; quedaos aquí y velad conmigo.
Salmos 38:6 estoy encorvado y abatido en gran manera, y ando sombrío todo el día.
Salmos 42:11 ¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez. ¡ El es la salvación de mi ser, y mi Dios!
Salmos 43:5 ¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez. ¡ El es la salvación de mi ser, y mi Dios!
Salmos 44:3 Pues no por su espada tomaron posesión de la tierra, ni su brazo los salvó, sino tu diestra y tu brazo, y la luz de tu presencia, porque te complaciste en ellos.
Salmos 71:14 Mas yo esperaré continuamente, y aún te alabaré más y más.
Salmos 77:3 Me acuerdo de Dios, y me siento turbado; me lamento, y mi espíritu desmaya. Selah
Salmos 84:4 ¡Cuán bienaventurados son los que moran en tu casa! Continuamente te alaban. Selah
Lamentaciones 3:20 Ciertamente lo recuerda y se abate mi alma dentro de mí.
Lamentaciones 3:24 El SEÑOR es mi porción--dice mi alma-- por eso en El espero.